¿Jesús amaba a las mujeres, o amaba a las mujeres y a los hombres?
- Santiago Toledo Ordoñez

- 25 ene
- 2 Min. de lectura
La pregunta parece simple, pero revela una confusión muy propia del mundo actual: reducir el amor a una categoría parcial, como si amar implicara elegir un grupo y excluir a otro.
Cuando se observa el mensaje y la conducta de Jesús en su contexto histórico, la respuesta es clara:Jesús no amó a un género; amó a las personas.
El amor de Jesús no era selectivo, era inclusivo
Jesús vivió en una sociedad profundamente patriarcal, donde las mujeres tenían un lugar secundario en lo social, lo religioso y lo jurídico.Y aun así —o precisamente por eso— las trató con dignidad, voz y presencia, algo radical para su tiempo.
Pero ese reconocimiento no implicó exclusión de los hombres. Su mensaje nunca fue “ustedes sí, ustedes no”, sino “todos”.
El amor que propone no se construye desde la preferencia, sino desde la igual dignidad humana.
Amor no es deseo, es reconocimiento
Uno de los errores modernos es leer el amor de Jesús desde categorías afectivas o sexuales contemporáneas.El amor del que habla no es romántico, ni erótico, ni identitario.
Es amor como conciencia, como acto de ver al otro más allá de su rol, su género, su historia o su error.
Por eso:
acompaña a mujeres marginadas,
confronta a hombres con poder,
cuida a enfermos,
escucha a excluidos,
y dialoga con quienes nadie quería dialogar.
Un amor que incomodó a todos por igual
Jesús incomodó tanto a hombres como a mujeres, porque su amor no validaba egos ni jerarquías. No reforzaba superioridades. No negociaba con el miedo.
Amar así exige algo incómodo: responsabilidad personal.
¿Por qué esta pregunta importa hoy?
Porque seguimos atrapados en la necesidad de clasificar el amor, de apropiarlo, de usarlo como bandera o argumento identitario.
Y el mensaje central de Jesús va en la dirección opuesta:👉 el amor no se posee, se practica.
No es una identidad. Es una forma de estar en el mundo.
Jesús no amó “más” a unos que a otros.Amó mejor.
No desde el género, no desde la ideología, sino desde una comprensión profunda de la condición humana.
Y tal vez por eso su mensaje sigue siendo incómodo:porque nos recuerda que amar no es elegir bando, sino hacerse responsable del otro como ser humano.
por favor hágase cargo de su interpretación y perspectiva consciente e inconsciente que es suya y no es la única interpretación que puede haber
Comentarios