El Modelo Masculino: Sin Alas pero con su Propia Historia
- Santiago Toledo Ordoñez

- 19 mar
- 2 Min. de lectura
Lo interesante es que el mundo de la moda masculina tiene sus propios íconos, igual de poderosos aunque mucho menos celebrados públicamente. Durante décadas, el modelo masculino vivió en la sombra de sus colegas femeninas, ganando menos, apareciendo menos en portadas y recibiendo mucha menos atención mediática.
Pero hubo nombres que rompieron ese molde.
David Gandy, el británico de Essex, se convirtió en el modelo masculino más reconocido del mundo gracias a su campaña para Dolce & Gabbana. Su imagen en traje de baño azul se volvió una de las fotografías publicitarias más reproducidas de la historia. Demostró que un hombre podía ser tan ícono visual como cualquier supermodelo femenina.
Tyson Beckford fue el primer modelo masculino negro en firmar un contrato exclusivo con Ralph Lauren, convirtiéndose en un símbolo de una industria que tardó demasiado en abrirse a la diversidad racial.
Jon Kortajarena, el vasco de Bilbao, llevó la elegancia y el misterio mediterráneo a las pasarelas de Tom Ford y se convirtió en referente de una masculinidad distinta: sofisticada, ambigua y completamente segura de sí misma.
¿Por Qué No Hubo "Ángeles" Masculinos?
La razón es más cultural que estética. Victoria's Secret vendía una fantasía dirigida a un público específico, y durante décadas la industria publicitaria asumió que ese público no demandaba el equivalente masculino. El modelo hombre era fondo, contexto, accesorio. La modelo mujer era el producto.
Eso ha cambiado radicalmente. Marcas como Calvin Klein, Versace o Balmain han construido campañas donde el cuerpo masculino ocupa el centro con la misma fuerza visual que siempre tuvo el femenino. Y el público, claramente, lo recibe con entusiasmo.
El Futuro: Alas para Todos
El concepto de "Ángel" como símbolo de belleza aspiracional está siendo reescrito. Hoy hay marcas de lencería y moda íntima que incluyen modelos masculinos, no binarios y de todo tipo de cuerpo en sus campañas, rompiendo la idea de que las alas solo le quedan bien a un tipo específico de persona.
Quizás el próximo gran show del mundo de la moda tenga Ángeles de todos los géneros. La industria va lento, pero va.
Y mientras tanto, los hombres que han desfilado sin alas en las mejores pasarelas del mundo han demostrado que la presencia, el carisma y la elegancia no necesitan plumas para volar.
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