El mito de Temis
- Santiago Toledo Ordoñez

- 4 dic 2025
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Temis es una de las diosas primordiales de la mitología griega, hija de Urano (el Cielo) y Gea (la Tierra). Desde el principio del cosmos, Temis encarna el orden divino, la ley natural y la justicia que sostiene el equilibrio del universo. No es simplemente una legisladora: es la personificación misma de las normas que regulan la vida, los rituales, la conducta correcta y la armonía entre dioses, hombres y naturaleza.
Como consejera de Zeus, Temis desempeña un papel fundamental en el establecimiento del orden en el Olimpo. Fue ella quien ayudó a Zeus a consolidar su reinado, guiándolo en la creación de leyes, rituales y costumbres que protegerían tanto a mortales como a inmortales. También presidía las asambleas divinas y era invocada en ceremonias, juramentos y pactos que requerían rectitud y verdad.
En algunos relatos se vincula a Temis con Némesis, diosa de la retribución justa. Juntas representan la balanza cósmica: Temis como la ley que ordena; Némesis como la fuerza que corrige los excesos y restablece el equilibrio cuando alguien rompe el orden. Temis también es madre de las Horas —las diosas de las estaciones y del orden natural— y de las Moiras, que rigen el destino.
A ella se atribuye la imagen simbólica de la justicia: la espada que corta lo injusto, la balanza que pesa los actos y la venda que representa imparcialidad. Como diosa del equilibrio, Temis protege la armonía universal y recuerda que todo acto tiene su consecuencia en el tejido del mundo.
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