El mito de Gaia
- Santiago Toledo Ordoñez

- 4 dic 2025
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Gaia, en la mitología griega, es la diosa primordial que personifica la Tierra. Surgida directamente del Caos, fue una de las primeras entidades en existir y se convirtió en la madre universal de dioses, criaturas y fuerzas cósmicas.
De Gaia nació Urano, el Cielo estrellado, que se convirtió en su consorte. Con él engendró a los Titanes, a los Cíclopes y a los Hecatónquiros, seres de cien manos. Sin embargo, Urano temía el poder de sus propios hijos y los mantenía prisioneros en el interior de Gaia, causándole un dolor profundo. Incapaz de soportarlo, Gaia decidió rebelarse. Forjó una hoz de pedernal y pidió a sus hijos que la ayudaran; solo Cronos, el más joven de los Titanes, aceptó.
Cuando Urano descendió para unirse a Gaia, Cronos lo atacó con la hoz, castrándolo y separando el cielo de la tierra. De la sangre de Urano que cayó sobre Gaia surgieron nuevas entidades, como las Erinias, los Gigantes y las Melíades. Del miembro caído en el mar nació Afrodita.
Gaia continuaría siendo una fuerza activa en los mitos posteriores, aconsejando a dioses, protegiendo la vida y generando nuevas criaturas. Como madre primordial, fue vista como el fundamento físico y espiritual de todo lo existente.
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