La "ley larga" de Isapres: la reforma que aún espera convertirse en ley
- Santiago Toledo Ordoñez

- 5 abr
- 2 min de lectura
Ingresada al Congreso en octubre de 2024 como el paso siguiente a la ley corta, la reforma estructural al sistema de salud privado avanzó durante 2025, pero sin llegar a su destino final antes del término del gobierno de Boric.
El compromiso quedó sellado como condición para aprobar la ley corta: el Gobierno debía ingresar antes del 1 de octubre de 2024 un proyecto de ley que abordara los problemas de fondo del sistema de Isapres. Así nació lo que se conoció como la "ley larga", una reforma que fue más allá de lo exigido y que propuso transformar el sistema privado de salud en términos que ningún gobierno anterior había logrado concretar.
Qué propone la reforma
De acuerdo con la Superintendencia de Salud, el eje central del proyecto es la creación de un Plan Común de Salud, que incluya prestaciones, beneficios y coberturas uniformes para que las instituciones de salud previsional puedan comercializar, definiendo cada cual la prima que cobrará y la red de prestadores preferentes en que se podrán atender sus beneficiarios.
Para hacer posible ese plan común, la reforma contempla tres cambios estructurales. Deroga las preexistencias y pone fin a las discriminaciones por sexo y edad. Además, suprime la definición de "cotizante cautivo" y permite la transferencia de cartera de una isapre a otra. En términos prácticos, esto significa que una persona con una enfermedad crónica podría afiliarse a cualquier isapre sin que esa condición le signifique un mayor precio o un período de carencia.
Cómo avanzó en el Congreso
La tramitación no fue sencilla. El debate se trabó rápidamente en torno a un punto financiero clave: cómo proteger a las aseguradoras del mayor riesgo que implica aceptar a todos los afiliados sin distinción. Las propuestas de mecanismos de compensación entre isapres fueron rechazadas en la Comisión de Salud de la Cámara, dejando el proyecto con un flanco abierto.
Sin embargo, en julio de 2025 el proyecto logró un avance significativo al ser aprobado en general en la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados.
Tras esa votación, debía pasar por la Comisión de Hacienda por normas que implican gasto fiscal, y luego ser votado en la sala para pasar al segundo trámite en el Senado.
Una reforma que llegó tarde, o que aún espera
Con el gobierno de Boric terminando en marzo de 2026, el tiempo se convirtió en el principal obstáculo. La ley larga quedó en una posición incierta: aprobada en general por la Cámara, pero sin completar su tramitación legislativa antes del cambio de mando.
El debate que abrió, sin embargo, quedará instalado. La Comisión de Salud de la Cámara también inició la discusión de un proyecto paralelo que busca fortalecer las atribuciones de la propia Superintendencia de Salud, con el objetivo de proteger los derechos de las personas en materia de salud.
La ley larga no se concretó en el período.
Pero las preguntas que planteó
— sobre preexistencias, cautividad, equidad y el rol del Estado en la salud
— difícilmente desaparecerán del debate público chileno.
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