La Gran Aventura de Kelú: El Día que un Panda Rojo Escapó en Chile
- Santiago Toledo Ordoñez

- 7 ago 2025
- 2 Min. de lectura
Santiago, Chile – 21 de julio de 2017. En una mañana invernal, los santiaguinos despertaron con una noticia que parecía sacada de una película infantil: un panda rojo se había escapado del Zoológico Metropolitano de Santiago. Su nombre era Kelú, y lo que comenzó como un error humano terminó convirtiéndose en una pequeña odisea urbana seguida por cientos de personas.
¿Quién es Kelú?
Kelú no era un panda rojo cualquiera. Nacido el 25 de diciembre de 2015, fue el primer ejemplar de su especie en nacer en suelo chileno, un hito para el zoológico y para la conservación de esta especie originaria del Himalaya y del suroeste de China. Su nombre significa “rojo” en mapudungún, lengua del pueblo mapuche, y desde su nacimiento había sido una de las atracciones favoritas del recinto.
El escape
El incidente ocurrió alrededor de las 4:00 de la madrugada, cuando un cuidador, al realizar su ronda habitual, dejó accidentalmente la puerta de su jaula abierta tras abastecerlo de agua. Aprovechando el descuido y el silencio de la madrugada, Kelú se escabulló hacia el extenso Parque Metropolitano, ubicado en el cerro San Cristóbal, una de las áreas verdes más grandes de Santiago.
La búsqueda
Durante cinco horas, funcionarios del zoológico y del parque desplegaron una intensa búsqueda por los senderos, árboles y rincones del cerro. La noticia se viralizó rápidamente y generó tanto preocupación como ternura en redes sociales, donde muchos santiaguinos seguían minuto a minuto la historia del pequeño explorador.
El reencuentro
Afortunadamente, Kelú fue hallado sano y salvo cerca de las 09:00 horas, a unos 500 metros del zoológico, encaramado en un árbol, tranquilo y curioso. Fue recapturado sin mayores complicaciones y regresado a su recinto, tras pasar una revisión veterinaria que confirmó su buen estado de salud.
Lecciones y consecuencias
El zoológico reconoció el error humano como causa del escape y reforzó sus protocolos de seguridad para evitar incidentes similares. Lejos de provocar un escándalo, el caso de Kelú generó una ola de simpatía entre los chilenos, quienes vieron en el panda rojo una figura entrañable y aventurera.
Un símbolo inesperado
Hoy, la historia de Kelú sigue viva como una anécdota curiosa que nos recuerda la importancia del cuidado animal, la conservación de especies y la conexión que puede surgir entre los humanos y los animales, incluso en entornos urbanos.
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