El afiliado puede dejar la Isapre de manera voluntaria
- Santiago Toledo Ordoñez

- 9 abr
- 1 min de lectura
El afiliado puede dejar la Isapre de manera voluntaria y cambiarse a Fonasa u otra Isapre cuando lo estime necesario, siempre que respete las condiciones del contrato y los plazos de permanencia establecidos.
Las razones más habituales suelen ser el valor del plan, el nivel de cobertura, la red de prestadores o un cambio en la situación personal o laboral. En muchos casos, la decisión responde a la búsqueda de una alternativa más conveniente para su realidad y la de su familia.
En la práctica, el cotizante puede poner término al contrato después de cumplir un año de vigencia de los beneficios, siempre que avise a la Isapre por escrito con la anticipación correspondiente. Si todavía no ha pasado ese plazo, también puede hacerlo por acuerdo mutuo con la institución.
Por lo tanto, una persona puede irse de la Isapre porque no está obligada a quedarse allí para siempre. Puede cambiarse cuando lo necesite, siempre dentro de las reglas del contrato y de la normativa vigente.
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