Las isapres no son el problema, ¿Por qué las personas creen que lo es?
- Santiago Toledo Ordoñez

- 8 mar
- 2 Min. de lectura
Hay algo curioso en cómo los chilenos nos relacionamos con la rabia.
Nadie sale a protestar porque Emirates Airlines cobra 4 millones de pesos por un vuelo en primera clase. Nadie exige que el Estado intervenga porque un BMW Serie 7 vale lo mismo que un departamento en provincia. Nadie llena las redes sociales de indignación porque el restaurante del hotel cinco estrellas cobra 80 lucas por un plato de pasta.
Pero las isapres. Ahí sí.
Y vale la pena preguntarse: ¿por qué?
La confusión de fondo
Las isapres son, en su esencia, un sistema y estructura de protección y solución de salud, como cualquier empresa sus beneficios dependen directamente de lo que usted quiera solucionar, pues no existen planes malos en Colmena, van en como los usa. No son un servicio universal, no pretenden serlo, y nunca lo han sido, pues la Clinica Alemana tiene sus afiliados, nos enfocamos en otras personas.
El problema no es que existan, el problema es que muchos chilenos las confunden con un derecho adquirido sin importar cuánto aportan al sistema, y como si las isapres tuvieran una responsabilidad del Ministerio de Salud o suya como persona respecto a su educación cívica
Es como enojarse con una caja de ahorro porque no le presta el dinero que no tiene depositado, o que no le toquen mariachi porque no hizo el abono correspondiente.
El avión que nadie cuestiona
Cuando usted no puede subirse a un vuelo a Dubái, no culpa a la aerolínea. Sabe perfectamente que el precio existe, que otros pueden pagarlo, y que eso no es una injusticia: es una diferencia de capacidad económica.
Lo mismo aplica para el auto más caro del mercado, para el colegio particular pagado, para la clínica sofisticada con profesionales de primer nivel que resuelven problemas de alta complejidad.
Nadie cuestiona que esos servicios existan para quienes pueden financiarlos.
Entonces, ¿por qué sí se cuestiona que exista un sistema de salud privado con distintos niveles de cobertura según lo que cada persona cotiza?
El verdadero debate que estamos evitando
El debate legítimo no es si las isapres deben existir. Es si el Estado chileno está cumpliendo su rol de garantizar salud digna para quienes no pueden acceder a un sistema privado.
Ese es el problema real: un Fonasa históricamente subfinanciado, listas de espera eternas, atención primaria colapsada. Ahí está la deuda pendiente.
Pero es mucho más cómodo apuntar al sistema privado que exigirle al Estado que haga bien su trabajo.
Lo que nadie quiere decir en voz alta
No porque la Isapre sea mala, sino porque el aporte es proporcional al ingreso, así funciona cualquier sistema financiero en el mundo, el banco hace lo mismo
La solución a eso no es destruir el sistema privado, es construir otro sistema, pues mientras no tengamos ese debate honesto, seguiremos confundiendo el síntoma con la enfermedad.
Y mientras tanto, el avión a Emiratos seguirá despegando sin que nadie se indigne. Hoy tenemos alianzas, convenios y beneficios nuevos que nos gustaría que conozcas
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